Efectos psicológicos del alcohol

El alcohol es la sustancia psicoactiva y con potencial adictivo que más temprano se empieza a consumir, junto con el tabaco. Nuestro cerebro requiere de un desarrollo y maduración idénticos a los del resto de órganos de nuestro cuerpo. La principal diferencia es que el periodo de neurodesarrollo puede abarcar incluso hasta los 25 años.

Datos sobre el consumo de alcohol

El consumo de sustancias durante el proceso no solo puede ser deletéreo, sino que aumenta la probabilidad de desarrollar problemas de abuso o dependencia. De hecho, el alcohol empieza a consumirse en torno a los 14 años, una edad muy temprana en comparación con otras sustancias de abuso. Quizá por ese motivo el tratamiento de adicciones más demandado en nuestro país es la dependencia grave de estas bebidas.

Para saber si el consumo que realizamos habitualmente es excesivo para la salud, podemos cuantificarlo a través de la unidad de bebida estándar (UBE). Aunque puede variar de un país a otro, se considera que 1 UBE = 10 g de alcohol puro. Esto equivale, por ejemplo, a un vaso de 200cc de cerveza, a una copa de 100cc de vino o a 44ml de bebidas destiladas (ron, vodka, whisky).

En términos generales, un vaso estándar tiene capacidad para 250ml, más de 5 UBE. Además, el metabolismo es algo más rápido, en principio, en hombres que en mujeres. Por tanto, las cantidades varían teóricamente entre unos y otros. Consideramos que el consumo excesivo de alcohol existe de varias formas:

  • Atracón de alcohol: más de 4 UBE en mujeres, 5 UBE en hombres en una sola ocasión. También una bebida en hombres en una hora, o una bebida en hora y media. Está muy asociado a conductas problemáticas como las descritas anteriormente.
  • “Heavy drinking”: más de 8 UBE en mujeres, o más de 15 UBE en hombres, en una semana.
  • Cualquier consumo en el embarazo es dañino, incluso en pequeñas cantidades.
  • Cualquier consumo durante el neurodesarrollo.

Trastornos por consumo de alcohol

Por último, el alcohol se asocia de forma estrecha con varios trastornos mentales. Los efectos psicológicos del alcohol más comunes son los trastornos del ánimo (depresión) y ansiedad. En estas patologías, se suelen utilizar como una forma de “automedicación” que, como ya hemos mencionado, es finalmente muy deletérea. Incluso, el consumo continuado en sí mismo solo genera cambios a nivel neuroquímico que pueden precipitar una depresión.

Hoy en día tenemos claro que ambos cuadros clínicos requieren de la suspensión del consumo para su correcta evolución. Esa frase tan popular de “yo consumo porque estoy deprimido”, suele llevar a largas y oscilantes depresiones que no mejoran por completo hasta que no se suspende el consumo.

El consumo continuado genera una adaptación de nuestro cuerpo al mismo, lo que llamamos tolerancia. Muchas veces las personas alardean por tener escasos efectos consumiendo elevadas cantidades de alcohol. Pero lo que nos está anunciando es que nuestro cuerpo se adapta al alcohol y, por tanto, tenemos más posibilidades de depender de él.

En estos casos, la suspensión abrupta del aporte de alcohol (sin una supervisión médica y tratamiento farmacológico adecuados) es incluso peligrosa para la salud. Llega a producir un cuadro llamado Abstinencia de alcohol, que puede terminar incluso en la muerte de la persona.

Es importante tener los conocimientos necesarios para identificar y afrontar los problemas psicológicos del alcohol. Los efectos de esta sustancia sobre el cuerpo son bastante conocidos, al contrario de los que tiene en nuestras emociones, pensamientos, conductas y salud mental. El alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso central, y tiene múltiples efectos en el cerebro. Te contamos todo lo que debes saber al respecto en el post de los efectos del alcohol en el cerebro.

Tratamientos para el consumo de alcohol

En Clínica López Ibor contamos con un programa flexible de tratamiento de adicciones específicamente diseñado para la adicción y los efectos psicológicos del alcohol. Está orientado inicialmente a la desintoxicación y después a la recuperación metabólica, la mejora del estado general de salud y el proceso de aminorar los deterioros psicorgánicos.

Mauricio Vaughan

Volver
Contacta con nosotros